Cómo detectar si tu hijo es agresivo

La agresividad que se presenta en los niños obedece a muchos factores. La mayoría de los niños agresivos se comportan respondiendo a un patrón de conducta definido. Cerca de los dos años los niños se vuelven agresivos porque no poseen la capacidad de controlar sus impulsos. Muchos de ellos reparten golpes o mordiscos a su alrededor cuando se sienten intimidados. Sin embargo cuando los niños son mayores se vuelven agresivos como respuesta a alguna situación discordante.

El comportamiento de los niños agresivos es preocupante porque causa molestias a las personas que lo rodean. Sin embargo el tener una actitud positiva podría ayudarlos bastante. La energía que emana nuestro organismo cuando está en un estado optimista ayudara notablemente a estos niños. Veamos que debemos hacer ante el caso de una agresión infantil:

  • Mantener la serenidad: En ningún momento debes pegarle al niño o gritarle. Estos actos reafirmaran la violencia en el niño. Los niños imitan el comportamiento de los adultos. Si te comportas con serenidad ante sus agresiones el tratara de imitarte. Esto lo ayudara para que aprenda a controlar su propio temperamento.

Respuestas lógicas: Para que el niño entienda que hizo algo malo debes responder de inmediato ante la agresión. Indícale en ese instante que está realizando una acción agresiva. Castigarlo por pequeños minutos es suficiente para hacerlo

  • Entender lo errado de su actitud. Si se te presenta una situación donde se involucre otro niño enséñale a tu hijo que está causando un daño.
  • La disciplina: El ejercer la disciplina en los niños requiere de una actuación coordinada. Debes siempre disciplinarlo de la misma manera para que por asociación sepa que está actuando de manera equivocada. Un niño agresivo debe aprender a reconocer sus errores y tratar de mejorar su comportamiento.
  • Indícale algunas alternativas: El hablarle al niño y hacerlo entender que su actitud agresiva causa daño a otras personas es una excelente manera de expresarle que deseamos que corrija su conducta. Explícale que si desea obtener algo no es necesario ser agresivo y que debe aprender a solicitar ayuda de algún adulto.
  • La actividad física: Realizar alguna actividad física puede ayudarlo a mejorar su comportamiento. Existen algunas disciplinas psicofísicas que trabajan los niveles emocionales y físicos de los niños. Entre ellas tenemos el yoga, la meditación y la gimnasia.